Un trabajo digno
21 de Mayo del 2006Las 8 de la mañana. Los gritos venían desde otro despacho. El jefe se estaba desahogando con un hombre de 66 años que seguía trabajando porque la pensión que le quedaba a los 65 era una miseria. Su pelo ahora blanco y sus ojos no despedían más que bondad. Sin embargo ya no estaba para muchos trotes, los tiempos cambian y las cosas ya no se hacen como antes. El motivo de la bronca; cualquiera, nada justifica la violencia, aunque el hombre se aferraba a su puesto de trabajo aguantando un poco más para intentar subir su pensión lo (leer más)










