Matar a John Lennon
8 de Diciembre del 2005Lennon firmó el principió de su final cuando en 1969 se casó con Yoko Ono en Gibraltar y se convirtió al pacifismo. Por un lado su matrimonio con Yoko no era popular entre sus fans porque muchos dedos la señalaban como instigadora del final de los Beatles. Por otro lado, una voz en la sombra de Nixon susurraba que “todos los extremistas deberían ser considerados peligrosos” y el pacismo en aquella época era considerado una forma de extremismo.
Lennon había tomado partido y mostraba sus colores sin pudor. Grabó el tema “Give peace a chance”, himno del movimiento pacifista e inició una serie de protestas en contra de las guerras de su tiempo, en particular contra la del Vietnam. El activismo tenía un precio; el gobierno estadounidense intentó expulsarle del país en 1972, obligándole a inbuirse en un duro pleito para evitar su deportación. En 1975 Nixon cae y John se retira de la escena publica para dedicar mas tiempo a su mujer y a su hijo Sean.

Tal vez cansado de negar la esencia de si mismo, en Noviembre de 1980 lennon vuelve al estudio para grabar el “Double Fantasy”. El 8 de Diciembre de 1980, hacia las 5 de la tarde sale de su apartamento en el edificio Dakota en Central Park West, Nueva York y se dirige al estudio en el 44 de la calle “West” con la intención de supervisar los singles que se iban a lanzar para promocionar su ultimo trabajo. A la salida del edificio, varios fans se acercan para pedirle autógrafos, entre ellos se encuentra su verdugo.
John y Yoko regresan del estudio de la 44 hacia las 10:50, se bajan de la limusina en la 72. Se dirigen al portal. Entre las sombras alguien que se esconde llama; “Mr. Lennon”, disparando 4 disparos a quemarropa. Lennon da 6 pasos más y cae, “me han disparado”.
El asesino no tenía conciencia. Se limitó a dejar su arma y a observar su obra tranquilamente. Llega la policía. Trasladan a Lennon que se queja de sus heridas pero el hospital Rooselvelt queda demasiado lejos. En el coche le preguntan “¿eres tu John Lennon?”, “si, soy yo” y muere. En alguna radio del mundo estaba sonando el “Imagine” y una era llegaba a su fín.
El día siguiente, al abrir los periódicos los titulares rezaban; “acabo de disparar a John Lennon”, frase que promulgó su asesino tras disparar, como si estuvieran recogiendo un momento épico de la historia. Morbo para vender más periódicos en un mundo en el que Lennon ya no tenía cabida, un mundo en el que todos los días alguien se levanta para matar a John Lennon.















