La visita del gran buho blanco

22 de Octubre del 2006


Era noche de otoño o invierno y no hacía mucho frío. Estaba solo, asomado en mi ventana, que daba a una pequeña plaza, desierta y ampliamente iluminada por dos farolas, disfrutando de una brisa fresca y mirando la luna. De repente, al fondo de la plaza y a mi derecha, ví medio de reojo como aparecía de la nada un enorme pájaro blanco que se dirigía directo a mi ventana.

En un primer momento y todavía de reojo, creí que se trataba de una gaviota extraviada, de las muchas que sobrevuelan cualquier ciudad del mar, pero al concentrar mi mirada en el animal me di cuenta de que se trataba de un hermoso y gran buho blanco. Los pocos segundos que pude verlo quedaron grabados en mi retina; era enorme como jamás pensé que pudiera ser ningún pájaro, sus plumas eran blancas, con algunas pocas motas grises en sus alas y en su cabeza, que le daban un aspecto gélido y que relataban sus muchos inviernos.

Enseguida quedé hipnotizado por sus grandes ojos amarillos, que se habían clavado en los míos y que me confirmaban que se trataba de un buho. Fascinado por la visión, había olvidado que el animal se dirigía directo a mi ventana y solo en el último instante conseguí librarme del embrujo de su mirada y echarme hacía atrás asustado, creyendo que el pájaro se estamparía en mi ventana. Sin embargo, el animal, también en el último instante, giró bruscamente hacía mi izquierda pasando a ras de la fachada y desapareciendo de nuevo en la oscuridad.

El gran buho blanco

Al principio no di importancia al suceso, pero algunos años después aun seguía rememorandolo con frecuencia. Como el recuerdo era tan cristalino, me dispuse a investigar que es lo que había visto. Un repaso de fotos en un libro técnico me permitió identificar la especie animal que más se aproximaba a lo que ví; se trataba de un gran buho blanco, conocido también como buho de las nieves o técnicamente Bubo (Nyctea) scandiaca.

Según el libro, su habitat natural son las zonas de tundra cercanas al ártico alrededor del mundo, así que era muy extraño haber observado uno en estado salvaje tan al sur, en el norte de la península ibérica y en una ciudad. ¿Qué extraño motivo habría llevado a aquel buho a realizar tan largo viaje para casi quedar estampado en mi ventana?

Intrigado, decidí indagar en el aspecto esotérico del asunto. Las leyendas europeas sobre apariciones repentinas de buhos son más o menos similares y tienen dos vertientes. Una se remonta a los antiguos romanos, que lo consideran un pájaro de mal agüero ya que su visita anuncia la muerte de algún familiar. Sin embargo los años han pasado y ninguno de mis parientes ha fallecido. Otra, se remonta a los antiguos griegos donde el buho se consideraba un ser de sabiduría y se asociaba con la diosa Atenea.

Al margen de estas dos, que no me decían nada, en Europa no encontré ninguna leyenda o creencia sobre grandes buhos blancos en concreto. Donde las apariciones de buhos si que resultaron ser de relevancia es en las culturas shamanicas, tanto siberianas como americanas. Para algunas tribus los espiritus podían reencarnarse en buhos y llevar mensajes desde el más allá. Para otras tribus eran aliados de algunos shamanes, tanto para curar como para hacer daño a tribus enemigas, y sus plumas objetos de poder.

De nuevo, todo parecía conducir hacia el shaman.¿Era el shaman que trataba de comunicarse desde su tumba? Todavía no lo se. (o)v(o)

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4 Comentarios

  1. rinlo, perdido dice:
    nº1

    Hola, leyendo este artículo se me vino a la mente una situación parecida que me ocurrió hace bastantes años. Vivía por aquel entonces en un pueblecito pesquero del norte de España concretamente en el norte de Galicia, mi habitación estaba en el ático de la casa y era de día (sobre las 3 de la tarde); venía de la calle y subí a la habitación. Aunque era invierno había dejado la ventana abierta y cuando abrí la puerta tuve que cerrarla de nuevo de un portazo por que el corazón se me puso cién al ver como un enorme búho blanco giraba su cabeza casi 360 grados para clavar su mirada en la mía.
    Cuando abrí de nuevo la puerta el búho seguía allí posado en el borde de la ventana pero del lado de dentro y parecía estar aturdido. Me acerqué a él con cuidado de no asustarlo y lo agarré apretando un poco las alas contra el cuerpo. No opuso demasiada resistencia por lo aturdido que estaba y me sorpendió lo acolchado de su plumaje debajo del cual se adivinaba un cuerpo bastante esbelto y delgado. Bajé con él hasta un descampado al lado de la casa y con un fuerte impulso lo lancé hacia arriba, él desplegó sus alas y medio aturdido fue desapareciendo lentamente en la campiña. En mi caso por aquellas fechas había una anciana moribunda en la casa y esa misma noche falleció, por eso al día siguiente asocié la visita del búho con un alguna forma de aviso de lo que había sucedido.
    Es increible pero a veces los animales presienten la muerte y para mí eso fué el significado de esa inesperada visita de la cúal me acordaré toda mi vida.
    Un saludo

  2. Jose Perdicion, admin dice:
    nº2

    Me acerqué a él con cuidado de no asustarlo y lo agarré apretando un poco las alas contra el cuerpo.

    Pues los buhos deben tener las garras bastante afiladas, suerte que no se puso nervioso.

    Aquel buho blanco y enorme volando hacía mi es una de las cosas más bonitas que he visto en mi vida.

  3. chono2008, perdido dice:
    nº3

    Soy de Rinlo y tambien he visto el buho blanco,esa noche murio mi abuela.
    Me avisaron que mi abuela estaba muy mal,y coincidi con mi hermano en el desvan donde el tenia una habitacion,cuando entramos en ella ahi estaba mirandonos a los dos,un buho blanco como la nieve, se espanto y se fue volando, es algo que te queda grabado para siempre, en ese dia murio mi abuela.
    En mi pueblo se dice que las urracas (pegas) y las curuxas “osman” (presienten) la muerte y el buho blanco se lleva el alma.
    Saludos.

  4. Jose Perdicion, admin dice:
    nº4

    En mi pueblo se dice que las urracas (pegas) y las curuxas “osman” (presienten) la muerte y el buho blanco se lleva el alma.

    Interesante que en Galicia existan estas creencias, dada la tradición de meigas que tiene :wink:

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